Empresarios del interior del país consideran que la capital del Atlántico ha retomado su ritmo de desarrollo. Piensan que la actual administración ofrece garantías y está desarrollando bien su labor. Visionan a la ciudad como un centro exportador de energía.
Si hablamos de lugares turísticos, cuenta con playas bañadas por el mar Caribe en Puerto Colombia, Salgar y Juan de Acosta. A nivel cultural tiene el Museo del Caribe, uno de los más emblemáticos del país, que ofrece al visitante un encuentro cercano con los orígenes de esta cálida región.
Por la confianza que despierta la ciudad, las expectativas generadas por la globalización y los TLC, además de las gestiones realizadas por empresas privadas y estamentos públicos, Barranquilla está siendo visitada por extranjeros que arriban a eventos de categorías diversas. El Estadio Metropolitano, ícono deportivo, se prepara para recibir el Mundial Juvenil del 2011.
Para frenar expresiones vandálicas y el mal comportamiento ciudadano se han implementado campañas y proyectos en busca de rescatar el civismo y el sentido de pertenencia entre los barranquilleros. ‘Vive Barranquilla limpia’, ‘Tómatelo en serio’ y ‘La noche de las mujeres’, entre otras iniciativas, buscan la transformación social.
En lugar de grandes edificaciones, a la capital del Cesar la invaden árboles de todo tipo. Se calcula hay unos 80 mil de mango, aparte de las otras especies naturales. A pesar de la fuerte temperatura propia de la costa, la arborización mantiene fresco el clima en la ciudad.
Los platos típicos de los atlánticenses se caracterizan por ser muy variados. A pesar de los años, siguen siendo los preferidos por los comensales y se reconocen en todo el país por su exquisita preparación.