Una de las grandes preocupaciones de las organizaciones de víctimas y de un gran sector político es qué va a pasar con los procesos por los delitos de lesa humanidad que venían adelantándose contra los jefes paramilitares extraditados. Incluso, varios fiscales de Justicia y Paz han manifestado su preocupación por la repentina extradición y, sobre todo, por los efectos que esta pueda tener para los procesos de verdad y ubicación de fosas comunes.
“El dolor de las víctimas no se extradita, está arraigado en el territorio colombiano…”. Con esta frase, las organizaciones que defienden a las víctimas del paramilitarismo y del narcotráfico en el Magdalena, sentaron su posición acerca del envío hacia los Estados Unidos de 14 ex jefes de las autodefensas.