La semana anterior se celebro en el país los 80 años del nacimiento la radiodifusión en el territorio nacional, un acontecimiento de gran importancia ya que durante todo este tiempo, este recurso tecnológico ha sido testigo y compañero del desarrollo de la historia, transformándose en su recorrido en una fuente de compañía, entretenimiento, de información, de opinión y sobre todo de inclusión (son muy pocos los hogares que no cuentan con uno de estos elementos en cualquiera de sus formas). Además es tal la fuerza de la radio, que el Internet ha acogido las ondas de las emisoras radiales y ya ha cimentado una estructura de emisoras online, basada en los principios básicos del modelo tradicional. Este modelo consiste en la emisión y recepción del sonido a través de ondas electromagnéticas; son las que permiten, que la voz y el sonido, viajen por el aire y desde una fuente emisora, hasta una base receptora. Estas ondas electromagnéticas, fueron investigadas por primera vez, por el científico británico James Clerk Maxwell a fines del siglo XIX y fueron confirmadas por Rudolf Hertz algunos años después. En Colombia la radiodifusión llego gracias a la iniciativa de los radioaficionados, quienes desde 1923, trajeron los primeros receptores-transmisores de baja potencia y crearon las primeras redes de comunicación. Claro está que antes de nacieran las primeras emisoras, el país desarrollo una infraestructura de comunicación inalámbrica (la primera “Conexión Total” implementada), la cual se desarrollo en 1915 con los servicios de radiotelegrafía de la empresa Marconi Wireless Co, considerada como el monopolio mundial de la radio en ese entonces. En 1924 el gobierno de Pedro Nel Ospina reorganizó el ministerio de Correos y Telégrafos y vio la necesidad de contar con un medio de comunicación directo que le permitiera tener una voz oficial, por eso, solicitó los primeros equipos de onda larga de 1Kw de potencia a la empresa Telefunken, pero por tramitología y distancias, estos equipos llegaron hasta el año 1929. Oportunidad que no desaprovechó el presidente Miguel Abadía Méndez (1926-1930), para inaugurar la HJN (Más tarde la Radiodifusora Nacional), convirtiéndose así en la primera emisora colombiana el 7 de agosto de 1929, claro está que es bueno aclarar que la cobertura era muy poca y la población no contaba con los radios para recibir la señal. Pero como ocurre con todo lo referente a las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), el 8 ocho de diciembre de 1929, un joven gomoso y emprendedor, que había conocido este recurso en los Estados Unidos, se puso en la tarea de poner a funcionar la primera emisora de radio en Colombia de carácter privado y puso al aire la HKD o "La Voz de Barranquilla", en un local acondicionado dentro de una lujosa vivienda y con un pequeño equipo de 15 W. La anécdota es que las primeras emisiones de "La Voz de Barranquilla" no fueron escuchadas en el país sino en Centroamérica y el Caribe, pues este no contaba con antenas y receptores para retransmitir la señal. La primera emisión fue dedicada al deporte, al debate político y a la música, los primeros oyentes fueron los amigos de Elías Pellet Buitrago, quienes observaron como se hacía radio en vivo y directo. En 1930 llegó la radio privada a Bogotá, con La Voz de la Víctor, ya desaparecida y La Voz de Bogotá, que hoy sigue emitiendo en frecuencia AM. En 1931 se reglamentó el ejercicio de la radiodifusión y así nacieron muchas emisoras en diferentes ciudades. Es importante tener presente que en sus inicios, la radio fue "elitista", pues era difícil conseguir un radio receptor y los pocos que había, eran importados por los pudientes de la época. Para que el pueblo tuviera la posibilidad de conocer y disfrutar de este medio, en Bogotá, se instalaron radios "públicos" en la plaza de Bolívar, donde las personas se reunían para escuchar las emisiones y pasar la tarde. Es tal la fuerza e importancia de la radio, que las comunidades no quisieron quedarse atrás en la posibilidad de ser protagonistas de su propia radio y de ahí surgió la radiodifusión sonora comunitaria, que está reglamentada por el decreto 1981 de 2003, el cual la determina como servicio público de telecomunicaciones sin ánimo de lucro y al cual se puede acceder como comunidad organizada. Finalizo agradeciéndole a todas esas mujeres y hombres que nos acompañan en muchos momentos de nuestra vida a través del espectro y de las ondas hertzianas y que han hecho grande la radio colombiana, mi admiración para: La Luciérnaga, El Pulso del Fútbol, Radiosucesos RCN, Hora 20, El Carrusel Deportivo, Planeta Fútbol, Habitantes de la Noche en Todelar, la W, la Superestación, Radioactiva, Veracruz y Radio Tiempo (cada vez que tengo la oportunidad de viajar a Barranquilla disfruto en las mañanas de la voz melodiosa de Joyce Lozano). Me despido con la frase de uno de mis héroes radiales: ¡Abrazos en la Red y que sueñen despiertos! Imagen tomada del siguiente enlace: http://cache2.asset-cache.net/xc/89247840.jpg?v=1&c=NewsMaker&k=2&d=A7B69CF049AC90059CCB81D716812A2FFA999D93028F7100136E649736305C59 Álvaro Rodríguez Asesor en proyectos de educación Corporación Colombia Digital alvarorodriguez@colombiadigital.net www.colombiadigital.net
Por favor mantenga su opinión relacionada con el tema, no usar insultos, agresiones, faltas de respeto al autor y otros participantes de la discusión; no hacer publicidad. En caso de no hacerlo su comentario o registro pueden ser borrados. Términos y Condiciones
La Corporación Colombia Digital es una entidad mixta sin ánimo de lucro que desde el 2002 trabaja por el uso y apropiación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Este blog se constituye en parte esencial de la labor con el fin de promover el tema de las TIC dentro de la agenda noticiosa actual del país, compartir experiencias, puntos de vista, casos de éxito y de este modo, construir una visión más amplia y con mayor conocimiento en relación a este tema.