Frente al Real sucedió lo que todos esperábamos: una victoria y, de paso, los tiburones consiguieron el “rescate” de los tres puntos que se le habían escabullido en el duelo realizado en Barranquilla frente a los “heroicos”. El triunfo en sí, resultó más “fácil” de lo que se suponía. A lo mejor, porque el Real salió a proponer un estilo diferente al planteado en Barranquilla, es decir, menos afianzado en el plano táctico y con mayor obligación en fase ofensiva, pero su estrategia resultó improductiva para superar al once barranquillero al carecer de imaginación y prolijidad con la pelota. A diferencia de Junior, que colectivizó y exhibió un fútbol más organizado y pensado, peligroso, profundo y contundente, generando llegadas a zona de definición y consumando las mismas en la portería rival.
El gol de Cicciliano genera, para él, un entorno de mayor confianza y seguridad en sus futuras actuaciones con la divisa rojiblanca. Eso se espera. Entendiendo que el jugador debe “pelear”, ganarse y afianzarse en la posición de titular en el equipo, es más, en condiciones normales así debería ser. En este momento, no cabe ninguna duda, Comesaña debe recurrir al aporte de Cici, no sólo por su recorrido y experiencia, sino para sacar el máximo provecho de su actual nivel de rendimiento.
Bien por Luis Carlos Ruiz, como alternativa ha sido igualmente importante, con pocos minutos actuados, ya suma un par de goles, lo cual es meritorio para el atacante samario y para la escuadra ñera.
En Junior, individualmente hubo una mejor producción, colectivamente elaboró un juego vistoso y afrontó con carácter el cotejo, “recapturando” “heroicamente” en Cartagena los puntos perdidos en el clásico anterior para, oportunamente, “cuadrar caja” y acallar las críticas.
Por favor mantenga su opinión relacionada con el tema, no usar insultos, agresiones, faltas de respeto al autor y otros participantes de la discusión; no hacer publicidad. En caso de no hacerlo su comentario o registro pueden ser borrados. Términos y Condiciones