“Soy candidato presidencial con Uribe o sin él en el baile”
Sergio Fajardo es un convencido de que ya conoce al país suficientemente, como para asumir el reto de administrarlo.Foto José Torres
Por Rafael Sarmiento C.
BARRANQUILLA. Como buen Géminis (nació en Medellín el 19 de junio de 1956), Sergio Fajardo Valderrama tiene como su mayor virtud saber escuchar. Eso ha hecho durante estos 7 meses que lleva recorriendo el país de cabo a rabo.
Está decidido: será candidato a la Presidencia con o sin Uribe en el baile. Porque asegura con franqueza que está metido “en esto por convicción y no por cálculo”. Es matemático y magíster de la Universidad de los Andes (Bogotá), con maestría y doctorado en matemáticas, con área menor en economía, de la Universidad de Wisconsin, Madison, Estados Unidos.
Académico de tiempo completo, ha tenido sus coqueteos con el periodismo. Fue subdirector de El Colombiano y columnista de varios periódicos, reportero radial y comentarista de televisión. Pero por debajo de su piel estaba el bichito de la política que, finalmente, lo acaparó. Llegó a la Alcaldía de su ciudad natal, en donde deslumbró por su eficiente labor, por su transparencia inviolable y su actitud feliz y alegre para ejercer su papel protagónico ante propios y extraños.
El fin de semana estuvo en Barranquilla. Y habló de todo un poco.
P. Este recorrido por las distintas regiones, primero como periodista de una cadena radial y ahora como político, ¿le ha permitido conocer realmente el país?
R. En el fondo es la misma actitud (periodista y político). Primero, siempre soy fiel a mi origen como académico, como científico. Antes de llegar a cada lugar, me preparo, estudio, para entender mejor a las gentes de cada ciudad, de cada región. Lo que he aprendido en la vida, en el mundo de la política, es escuchar, ver, sentir y descubrir las cosas que pasan en cada lugar. Estamos en una etapa que tiene como condición ese ingrediente. Todavía no estamos hablando. Por ahora estamos escuchando. Aprendiendo. Mirando. Es algo extraordinario, único, eso de tener la oportunidad de estar cada semana en un sitio distinto de Colombia. Es lo que nos permite reconocer la diversidad de Colombia. La riqueza cultural y la cantidad de expresiones que hay al respecto. Conocer el espíritu del país.
P. De todo eso que ha visto ¿qué es lo que más lo ha impactado?
R.El dolor de los desplazados. Un fenómeno que existe en todo Colombia. Es impresionante. Es la misma foto en cada ciudad. Las gentes, por la violencia, se han volcado a las ciudades capitales.
En fin. Ha sido una experiencia impactante. Que permitirá construir una propuesta para Colombia. Ese es el reto que ahora tenemos que enfrentar.
P. Después de ese periplo ¿ahora sí le cabe el país en la cabeza?
R. Sin duda. Hoy comparamos más al país y sus gentes. Las lecciones son muchísimas.
P. ¿Se puede decir que ya conoce el país?
R. Decir que lo conozco todo sería muy pretencioso. Pero que tengo un buen pedazo del país en la cabeza, en la piel y en el corazón, de eso no tengamos la menor duda. Y es algo que me alegra muchísimo la vida, porque nunca imaginé que iba a tener esa oportunidad. Todavía me falta mucho por aprender sobre Colombia. Ya empecé a conocerle el alma.
P. Usted es paisa. La gente se preguntará ¿otro paisa en la Casa de Nariño?
R.Esa pregunta me la han hecho varias veces. Tengo una respuesta: naturalmente que soy paisa. Y, por supuesto, soy orgulloso de eso. Lo cual creo que es legítimo. Ahora, soy un paisa del Siglo XXI. ¿Qué quiere decir eso? Por ejemplo, yo viví 20 años en Bogotá. Mis hijos son bogotanos. He estado en muchos lugares del mundo. He aprendido a entender culturas, a reconocer otros valores. También he aprendido a respetar, escuchar y entender a gente diversa. Colombia es un país maduro en muchos sentidos. Uno de ellos es el de aceptar que las personas valemos por nuestras condiciones como seres humanos, por la calidad de nuestras propuestas e ideas, y por la forma en que respetamos, actuamos y nos comportamos. Entonces, soy un paisa, como soy colombiano.
P. En este recorrido por el país ¿ha encontrado gente en las distintas regiones preparada para formar parte de un posible gabinete de Fajardo?
R. Hice mi carrera en Bogotá. Por fortuna, en Colombia lo que hay es gente con calidad. Las hay en todas partes del país. Desde Pasto, hasta La Guajira. Voy a dar un ejemplo de una persona en La Guajira que a mí me parece un ser humano extraordinario, Weildler Guerra Curvelo. Y así como él, hemos encontrado personas por toda Colombia. Con calidad, talento, gente moderna, que entiende el mundo.
Odioso rezago de la Costa
Después de recorrer a Colombia, no tengo la menor duda de la condición de desigualdad en que está la Costa Caribe y buena parte de la Pacífica. Es un rezago gigantesco. Entre las personas valiosas a las que me he referido, están, en Cartagena, en el Banco de la República, el grupo que ha trabajado sobre las economías regionales, dirigido por una persona valiosísima, Adolfo Meisel. Todos con la mejor condición académica. Lo que han planteado es absolutamente cierto. Y hará parte de nuestra propuesta para Colombia.