El garabatico infantil que ayer se tomó una buena parte del Norte de Barranquilla fue un hermoso y masivo espectáculo en el que participaron niños y adultos de todas las edades con un solo objetivo: darle continuidad a una de las danzas más tradicionales del Carnaval de Barranquilla.
A lo largo del desfile, que se inició en la calle 79 con carrera 51 y terminó con una fiesta en el centro social, los chiquillos danzaron al ritmo de tambora y flauta de millo.
Y como siempre, el garabatico, que presidieron la capitana infantil Cristina Sarabia Peynado, la prejuvenil Marisabel Vásquez García y la juvenil Juliana Restrepo Campo, atrajo a miles de espectadores que se apostaron en las aceras.