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Barranquilla, Jueves, 2 sep 2010 9:59:57 PM
 

  
Festival de Orquestas, un canto a la paz


Por R. SARMIENTO COLEY

El infalible jurado del Festival de Orquesta del Carnaval de Barranquilla, conformado por esas 20, 25, 30 mil personas que acudieron al ‘Romelio Martínez’, este año eligió como el artista del evento al Premio Grammy 2007, Jorge Celedón.

Su breve presentación (apenas 3 canciones, que son las permitidas por el reglamento del concurso), justificó de manera amplia la larga jornada musical, que empezó a las 12:45 del lunes, y terminó después de la una de la madrugada de ayer.

En cuanto a la cantidad de asistentes, por diversas circunstancias nunca se sabe con precisión. Se parte de la base de que al viejo escenario futbolero, cómodamente sentadas, le caben entre 18 mil personas, sin incluir el público de pie que llena la gramilla.

Los Gaiteros de San Jacinto ratificaron porqué ganaron el Grammy 2007.

Celedón, quien se presentó con todas las intenciones de ganar el Congo de Oro en la modalidad de Vallenato, fue declarado fuera de Concurso (por consiguiente también es merecedor a Congo de Oro). Lo mismo que los Gaiteros de San Jacinto –quienes vienen de ganar su Grammy- y Checo Acosta (otro de los nominados al Grammy 2007).

Con el acordeón de Jimmy Zambrano, en una de sus tres canciones Celedón le metió el toque salsoso a su presentación e invitó al consagrado músico barranquillero, Chelito de Castro, quien hizo un formidable solo de piano.

Al igual que las restantes agrupaciones que se presentaron durante la jornada de más de 12 horas, Celedón hizo mención del vigoroso empeño de los colombianos por la liberación de todos los secuestrados y el restablecimiento de la paz en el país. Y el público, como lo hizo en todo momento en que se le solicitó, participó efusiva y decididamente del llamado. Esa fue la nota predominante a lo largo de la jornada musical, lo cual convirtió el Festival en un verdadero canto a la paz.

LO SOCIAL Y LA MÚSICA

De esa manera un evento de semejante magnitud deja de ser un mero espectáculo de música bailable y aborda el tema social y político. Tal como ocurrió en el Cheetah de Nueva York el 26 de agosto de 1971, cuando las Estrellas de Fanía dejaron oir sus canciones sociales como ‘pueblo latino de cualquier barrio, de cualquier ciudad’ en las cuales se invita al alegre y sufrido mundo caribeño a unirse contra la miseria. (La letra es del desaparecido compositor y periodista boricua Tite Curet Alonso).

En la modalidad de Vallenato, el ganador del Congo de Oro fue Peter Manjarrés, con el acordeón de Sergio Luis Rodríguez. Despertaron el máximo delirio del público con su pegajoso tema ‘El papá de los amores’. (‘Y cómo hago’, y un ‘homenaje a Barranquilla’, fueron sus otros dos temas).

En la modalidad de Merengue, la barranquillerisíma agrupación Bananas, con su jacarandoso éxito del momento, ‘La trituradora’, se llevó en forma merecida el Congo de Oro, superando a los propios reyes merengueros dominicanos.

(Sus otros dos temas fueron ‘Congo e’ y ‘De rodillas te pido’). Por una sencilla razón. Con muy contadas excepciones, los merengueros dominicanos no vienen con sus propios músicos (tal vez por abaratar costos), y aunque recurran a muy buenos músicos colombianos, no llegan al acoplamiento ideal que se requiere para este tipo de concursos.

Las Estrellas de Niche ganaron el Congo en la modalidad de salsa sencillamente porque no tuvieron con quién competir. Víctor Manuelle, que era la gran expectativa, estuvo muy disminuido por la disfonía que lo aquejó este lunes de Carnaval, luego de sus soberbias actuaciones de sábado y domingo en el Dann Carlton. Los otros ‘duros’ de la salsa, el Gran Combo y ‘el gordito de oro’ Tito Nieves, no se presentaron al evento.

Niche tiene una buena estructura musical, basada en una impecable percusión, sus muy sobresalientes trombones y aceptable pianista. El homenaje póstumo a Tito Gómez con su inmortal ‘Nuestro sueño’ (‘Cómo poder disimular’ y ‘Un caso social’ fueron sus restantes temas), tuvo la suficiente calidad interpretativa como para merecer el premio.

La Gran Orquesta del Carnaval, dirigida por el cubano Basilio Márquez, fue la ganadora indiscutible en la modalidad de Tropical. Muy bien acoplada, esta agrupación estuvo completa. Sobresalió el sonido que le dan sus 5 trompetas, sus 4 trombones, sus tres saxofones, su piano, su buen bajo y toda su percusión. Y cuenta con una estupenda cantante, María José Echeverría, con buen timbre de voz y un excelente dominio del escenario, a pesar de unos pocos kilos demás. Es una intérprete de trayectoria. Desde niña fue estrella de la cumbia en Colombia y en otros países, como Méjico, al lado de su padre, el consagrado compositor Adolfo Echeverría Comas.
Fusión Orquesta ganó en la modalidad Rescate de lo Nuestro, con una formidable presentación y atractiva coreografía.

Jurado acertado

Esta vez no hubo objeción alguna en la escogencia de los ganadores de las codiciadas estatuillas del Festival de Orquestas y Conjuntos del Carnaval de Barranquilla.

El grupo calificador estuvo integrado por: Jorge Alfaro Samá, Lenín García Llano, Edgardo Esquivia Cueter, Guillermo Félix Tejera y René David Betancourt.

Tuvo en cuenta los siguientes criterios –previamente establecidos por la Fundación Carnaval de Barranquilla- para la evaluación:

-Presentación personal, 10%
-Coreografía, 10%
-Afinación, 20%
-Originalidad de arreglos y/o adaptación, 20%
-Interpretación, 20%
-Aceptación del público, 15%
-Proyección, 5%

Mejoró la organización

Contrario a lo que siempre se ha criticado, esta vez el montaje de este gigantesco espectáculo, en el cual participaron 33 agrupaciones durante más de 12 horas, fue eficiente.

Se dispuso que las agrupaciones subieran tan pronto terminaba la actuación del grupo que estaba en tarima. Los músicos bajaban con sus instrumentos (algunos pesados y voluminosos como los bajos, los bombos, las tumbadoras, los pianos) por una escalinata distinta a la utilizada por los que subían. Se ganó considerable tiempo. Se le dio más agilidad al espectáculo. Los baches pasaron desapercibidos. Además, se acertó en la escogencia de los animadores de tarima –Ricardo Peñaloza, Danny Díaz y Guillermo Escalante- quienes con su juventud y dominio del micrófono le dieron un nuevo aire al certamen.

Para destacar el trabajo de carpitería realizado por Patricia Escobar, Nistar Romero, Katia Tejedor y Brenda Romero, en el contacto previo con los directores y managers de los grupos, con el fin de ‘leerles la cartilla’ en cuanto a la puntualidad para subir a la tarima, tiempo de duración y nombre de los tres temas a interpretar.

A cambio de la disciplina que los músicos pusieron en esas normas, esta vez disfrutaron de una excelente atención de refrigerios, transporte y un minicamerino, con una buena oficina de prensa y centro de información habilitado dentro de un contenedor con aire acondicionado.

Sin duda, Mireya Caballero, la inolvidable reina del Carnaval, en calidad de Directora general del Carnaval, ha impuesto su sello personal. Alegría, sí, toda la que se quiera. Derroche, hasta que el cuerpo aguante. Pero, eso sí, organización y disciplina hasta donde sea posible y el gran desorden del Carnaval lo permitan.

Aquí valdría la pena que Carnaval S.A., con Mireya a la cabeza, se reúnan con los caseteros –en una especie de ‘tanque de pensamiento’ o ‘encuentro de reflexión’- para que erradiquen vicios que atentan contra esos bailaderos que atraen mucho turismo. (Si no lo hacen, los mismos empresarios artísticos van a matar la gallinita de los huevos de oro).

En muchas de ellas anunciaron atractivos carteles que no se cumplieron. En otras los artistas ‘gancho’ se presentaron después de las 4 de la madrugada, cuando ya el poco público que quedaba estaba borracho. Lo grave es que las entradas estaban a $80 y $120 mil.

En casi todas hubo infinidad de quejas porque los meseros ‘clavijeros’ hicieron de las suyas. Una botella de whisky que figuraba en la lista oficial por $190 mil (carísima, de por sí) el avivato mesero la ‘clavaba’ por $220 mil.

Y casos insólitos como el de ‘Conferias’, montada por dos empresarios que gozan del prestigio de ofrecer los mejores servicios de equipos de sonido (Aníbal Mejía y William Serrano), y, sin embargo, fue uno de los peores sonidos del Carnaval. ¡Casa de herreros, cuchillo de palo!

Lo bueno fue primero

Muchos melómanos, como siempre, llegaron ya bastante avanzado el Festival, esperanzados en que, como era tradicional, las mejores agrupaciones se presentarían al final. No ocurrió así. Los ‘duros’ —como Víctor Manuelle, Eddy Herrera— se presentaron de primero.

Otra cosa que esperaba el público es que el evento se prolongara, como siempre, hasta avanzadas horas de la madrugada. Tampoco sucedió así. En parte, porque la organización del evento logró acelerar la actuación de los 33 participantes, de tal manera que se ahorró tiempo.

Por eso el cierre ocurrió a la una, y el artista encargado de hacerlo fue Damián que, a pesar del cansancio del público a esa hora, logró levantar el entusiasmo.

Al final los asistentes quedaron satisfechos con la decisión del jurado, aunque se escucharon voces que opinaban que a Celedón han debido darle Congo de Oro, y no declararlo fuera de concurso. Porque, aunque tiene mayor significación el ‘fuera de concurso’, Congo es Congo.

Otra nota destacada fue la improvisación que hizo Kinito Méndez, quien en su tema ‘Cachamba’ dedicó algunos versos a Barranquilla y a su Carnaval. Aunque al público le emocionó la novedad, quedaron esperando que interpretara el trabalenguas de ‘El hoyo’, su tema insignia. Tal vez por eso, a esa hora de la noche, ya cansada, la gente empezó a deso-cupar las gradas de sombra que ofrecieron las entradas más baratas. Sin embargo, el grueso de la asistencia estimuló al penúltimo grupo, que fue el vallenato del acordeonista ‘Coco’ Zuleta, quien se hizo acompañar de su hijo de solo tres años de edad, que intentó sacar algunas notas de su pequeño acordeón, y la voz de su primo Héctor Zuleta. El ‘Coco’ es hijo del consagrado acordeonista Emilianito Zuleta. Y Héctor es hijo del también cantante Poncho Zuleta. Toda una dinastía. Otros dos hijos de Poncho actuaron en este Carnaval. Juan Carlos, cantando a dúo con su padre, y Andrés Felipe cantando con Kinito Méndez, en algunas de sus presentaciones, el exitoso tema ‘Hoy se bebe’. (NNR).

Los ganadores 2008

Categoría Merengue

-Primer puesto: Bananas
-Segundo Puesto: Rikarena
-Tercer Puesto: Eddie Herrera

Categoría Tropical

-Primer puesto:
Gran Orquesta del Carnaval
-Segundo Puesto:
Sensación Orquesta
-Tercer Puesto: Shekeré

Categoría Vallenato

-Primer puesto:
Peter Manjarrés
-Segundo puesto:
Los Hermanos Zuleta
-Tercer puesto: Felipe Pelaéz

Categoría Salsa
Estrellas de Niche
Rescate de lo Nuestro
Fusión Orquesta





 
 

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