Esta semana se conoció que el Botox, la mundialmente popular sustancia para combatir las arrugas, ha sido asociada a 16 casos de muertes por mala aplicación, de acuerdo con el gobierno federal de Estados Unidos.
La droga usa la toxina botulinum, la cual bloquea los impulsos nerviosos a los músculos haciendo que se relajen. Ha supuesto toda una revolución en los tratamientos de cirugía estética.
Con un procedimiento sencillo, que consiste en la aplicación de una inyección, la sustancia desaparece temporalmente las arrugas. Pero en algunos casos, la toxina se ha expandido más allá del área de la inyección hacia otras partes del cuerpo, resultando en problemas como parálisis de los músculos respiratorios y dificultades para tragar, según la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA).
En Barranquilla también se registran casos de complicaciones médicas por la sustancia. Sin embargo, pocas veces son denunciadas por el impacto social de la situación.
Se citaron 180 reportes de pacientes que habían sufrido líquido en los pulmones, dificultad para tragar y neumonías.
Esta situación también se vive en Barranquilla. Con regularidad los especialistas atienden casos de personas afectadas por malas prácticas en la aplicación.
“El peligro es que si es mal aplicado paraliza músculos que no debería paralizar. Por ejemplo si lo aplican en los músculos elevadores del párpado o cerca, el botox se puede rodar, y al paciente se le cae el párpado superior y no puede abrir los ojos durante un periodo de por lo menos seis meses”, explica Leonardo Forero, cirujano estético.
Otro de los riesgos es al aplicarse en el cuello. Puede paralizar los músculos utilizados para tragar, e incluso los utilizados para respirar. “Hay riesgo de muerte. Si se aplica mal el paciente no puede respirar. Puede morir si la persona que lo aplica no tiene cómo manejar en ese momento el problema. Si no puede deglutir, la saliva se le puede ir al pulmón y se puede complicar”, indica Forero, quien es miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica.
En la ciudad hay alrededor de 50 miembros de la Sociedad. Cada uno atiende un promedio mensual de 60 pacientes, por lo que la aplicación de botox es el procedimiento más solicitado en las clínicas de cirugía plástica.
“Recibimos casos de pacientes que han sufrido caída del párpado por una aplicación inadecuada. También algunos que presentan asimetrías faciales, y un lado de la cara se paraliza mucho más que el otro”, explica el especialista.
Según Forero, esto ocurre porque las personas recurren generalmente a salones de belleza y centros de estética para aplicarse la sustancia por un menor costo, y en estos sitios no siempre se cuenta con los profesionales indicados para prevenir las complicaciones.
Con relación a esta problemática, la Secretaría de Salud Distrital asegura que se realiza vigilancia y monitoreo constante de que las clínicas habilitadas para estos procedimientos cumplan con los requisitos de bioseguridad exigidos.
Además se verifica que las personas a cargo del proceso sean las idóneas.
“Hay unos distintivos de habilitación otorgados por el Ministerio de Protección Social por intermedio de la Secretaría. Se entregan a las instituciones inscritas, y deben estar en un lugar visible donde los pacientes los puedan ver”, señala Luis Moscoso, Secretario de Salud Distrital.
El funcionario recomienda a las personas que deseen aplicarse botox, solicitar al profesional a cargo que presente la certificación de la Secretaría, para comprobar que se cumplen con los métodos de seguridad adecuados.
“Hace falta que la gente se queje cuando es víctima. No nos llegan las denuncias a la Secretaría. Si conocen personas que estén aplicando las sustancias sin los debidos requisitos deben denunciarlo”, afirma Moscoso.
Lo que dice la empresa
La Administración de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA), indica que las reacciones que llevaron a las 16 muertes pudieron ser ocasionadas por sobredosis.
“No hay evidencia de que estas reacciones estén relacionadas con algún defecto en el producto”, según un comunicado de la empresa productora de botox.
Estos efectos adversos fueron encontrados en los usos aprobados por la FDA. Esta agencia actualmente está evaluando la seguridad del producto en los estudios clínicos suministrados por los fabricantes. Al culminar la revisión de la información, la FDA dijo que comunicará a la opinión pública sus conclusiones, recomendaciones y cualquier acción regulatoria.
Por otra parte, la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (Sccp), informa al público que conocen los efectos adversos del uso de productos de toxina botulínica.
Sin embargo recomienda a sus miembros que pueden continuar aplicando el Botox dentro de los parámetros de seguridad recomendados por los fabricantes y que la FDA no está aconsejando a los médicos descontinuar la prescripción.
“Como en cualquier tratamiento médico, los pacientes deben ser cuidadosamente evaluados e informados de los beneficios y riesgos del procedimiento. Es responsabilidad del médico que el paciente se informe, comprenda y acepte autónomamente la aplicación del producto”, indica la Sccp.
Autoridades Lo aprueban
Toxina Botulínica, el componente químico del botox, es un producto biológico aprobado por el Invima en 1993 para uso en el tratamiento de alteraciones musculares en oftalmología, urología, neurología, dermatología, trauma ortopedia y gastroenterología.
En 2003 se renovó el registro sanitario. Con base en estudios clínicos se dieron unas indicaciones médicas puntuales, con la condición de que su utilización debería hacerse por médicos especialistas con alto conocimiento en aspectos anatómicos y fisiológicos, entrenados en su administración.
“El medicamento, a las dosis terapéuticas autorizadas y bajo estricta vigilancia médica, se considera seguro, tal como se demuestra en los estudios de fármacovigilancia internacional”, indica un comunicado del Invima.
“Se recomienda a los usuarios NO utilizar el producto sin evaluación médica especializada, verificar la idoneidad del profesional de la salud tratante de acuerdo a los requisitos previstos por la Ley, y mantener bajo vigilancia a los pacientes e informar cualquier reacción adversa presentada con el medicamento”, puntualiza el comunicado.
¿Cómo funciona?
El Botox se emplea para dos tratamientos principalmente. Para arrugas y para pacientes con problemas de parálisis que necesitan compensar la actividad muscular de un lado de la cara con respecto al otro.
Así mismo, se usa para problemas neurológicos que ocasionan contracciones de los músculos, que pueden ser relajados con el botox.
“La sustancia bloquea la actividad muscular y la paraliza. Se aplica alrededor de la boca, alrededor de los ojos para las patas de gallina, en el ceño y la frente. El efecto dura máximo seis meses, por lo cual uno sabe que el paciente debe volver y se debe aplicar nuevamente para que el músculo no actúe y vuelva a arrugar la piel”, explica Leonardo Forero, cirujano plástico.
El botox puede presentar reacciones alérgicas y tóxicas, por ser una sustancia compuesta de proteínas. “Por eso cuando lo va a aplicar debe hacerlo en un lugar donde tenga cómo reaccionar ante una posible eventualidad. En el consultorio uno tiene mecanismos para revertir una reacción alérgica”, afirma Forero.
Recomendaciones
La principal recomendación de las autoridades y especialistas es buscar un médico cirujano o dermatólogo certificado para la realización del proceso. Esto se puede consultar en la página web de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, donde aparece un listado de los miembros.
Se deben consultar previamente los cuidados que hay que tener para evitar complicaciones.
“Existe una serie de contraindicaciones que se deben tener en cuenta. Las personas en periodo de lactancia no deben aplicarse la sustancia. Tampoco las embarazadas, ni las que tengan alergia al huevo ni enfermedades de contracción muscular”, explica Leonardo Forero, cirujano plástico.
Estos son los cuidados que debe tener durante las cuatro horas siguientes a la aplicación:
-No hacerse masajes en la zona donde fue aplicado -No recostarse -No realizar ejercicios de alta intensidad. -No maquillarse.