“El Carnaval ha sido mi experiencia de vida. Es algo único; vivo intensamente cada momento y a cada instante. Es una oportunidad que me ha hecho crecer como persona y me ha enriquecido muchísimo. Cada día me levanto con la mejor disposición para entregarme a los barranquilleros. El cansancio y todos los sacrificios, valen la pena y son recompensados cuando llego a un evento o a un barrio y la gente disfruta con mi presencia.
Me impresiona mucho el trato de la gente. El recibimiento es lo máximo. Disfruto mucho cuando llego a un barrio, a la sede de un grupo folclórico, cuando las personas se me acercan y siento su calidez, su alegría… eso me llena.
Definitivamente el contacto de la gente es lo mejor de toda esta experiencia. He comprendido que una reina es de todos los barranquilleros. Por eso disfruto de todos las actividades de mi agenda de compromisos y más llegar a los barrios donde se palpa y se vive la esencia del Carnaval.
Los niños me fascinan. He apoyado incondicionalmente todas sus actividades y disfruté mucho su desfile. Lo bailé de principio a fin y regalé besos por montones.
En cuanto a las coreografías de El Bando y la Coronación fui muy exigente conmigo misma y trabajé duro para mostrar un buen espectáculo a los barranquilleros. Los resultados fueron excelentes… cada ensayo era un compartir y hasta un antídoto para el estrés de duras jornadas. Tuve muy buena relación con los bailarines y coreógrafos. Confieso que fue duro dejar atrás estos momentos.
La Guacherna también me la gocé de principio a fin. Cada desfile es una experiencia diferente. La alegría y la energía te transmite adrenalina. He sentido el respaldo del pueblo a mi Carnaval.
Cuando terminé el recorrido, me quedé en la Casa del Carnaval viendo los grupos participantes y los ‘traylers’ hasta el final”.
EN POCAS PALABRAS
¿La vida es un Carnaval?
Si, el Carnaval es un estado de vida de los barranquilleros. Hace parte de su idiosincrasia. Los actores del Carnaval y muchas de las personas dedican su vida completa al Carnaval. Los barranquilleros anhelamos esta celebración para reencontrarnos con nuestra esencia, con nuestras tradiciones. La alegría, el respeto, el orgullo por nuestro Carnaval no es solo durante los cuatro días, es todo el año.
La mejor manera de gozar verdaderamente
Como Reina, en los barrios. Es increíble todo lo que la gente te expresa y te hacen sentir. Como barranquilleros, disfrutando con familiares y amigos sanamente, pero sobre todo con mucho respeto por las personas que nos rodean y sin utilizar elementos que atenten contra los eventos y sus protagonistas.
Un Carnaval inolvidable Mi Carnaval. He sido auténtica, me he entregado a los barranquilleros de corazón para hacer un buen Carnaval. Solo espero que me sigan acompañando para que juntos hagamos un Carnaval inolvidable.
Una danza que le apasiona
La Cumbia, por la cadencia de caderas, el coqueteo de las parejas al danzarla, la majestuosidad de las velas encendidas y lo que te trasmite una caña de millo.
Qué le da energía
La gente. Me transmite adrenalina, energía y lo disfruto mucho. Entre más recibo, más entrego.
Qué hará una vez terminen las fiestas?
Después de los cuatro días de Carnaval, iré a participar en el Carnaval de Miami y al finalizar el mes, en el Carnaval Niza en Francia. Al regresar seguiré mi carrera de Diseño Industrial en la Universidad del Norte (VII semestre) y seguiré trabajando por los grupos folclóricos en la fundación ‘Adoptemos la Tradición’ porque me encanta su propósito.
Cómo quisiera que la recordaran?
Como una reina muy popular que llegó, estuvo en todos lados y con todos.
Maquillaje y peinado: Alfredo Contreras Vestuario: Disfraz de Congo- July de Donado Cumbiambero estilizado: Carlos Sánchez Africa y Fantasía de Cayenas: Diana Rolando Torito: Amalín de Hazbún Elaboración de flores: Madres cabezas de familia del Barrio Abajo, Montecristo y Modelo. Locación: Casa del Carnaval Fotografía y producción: Emilio Yidi Asistentes de fotografía: Roberto Martínez y Patricia Osorio Agradecimientos: Patricia Escobar.