Barranquilla, Viernes, 12 mar 2010 6:20:20 PM

  

Los alimentos también nos muestran sus dos caras


Texto: Angélica Conrado C.
Fotos: Jupiter Images


El componente más vital de la buena nutrición es tener una dieta balanceada. El dicho ‘usted es lo que come’ es más cierto de lo que pensamos. Por lo tanto, para un mejor beneficio y digestión de los alimentos, saber cómo y en qué cantidades consumirlos juega un papel importante.

Es ciertos que ciertos alimentos tienen características que nos favorecen de una o otra manera. Pero también es cierto que todo en exceso es malo, por lo que debemos tener cuidado al consumirlos en grandes cantidades para no abusar y causar trastornos en nuestro organismo.

Por ejemplo, el pepino. Es una fruta utilizada por su alto contenido de Vitamina E, lo que ayuda a que nuestra piel se vea joven y bella. Pero cuando se consume demasiado llena a nuestro organismo de potasio, envenenándose la sangre.

Los vegetales aportan pocas grasas, abundantes vitaminas y aumentan la fibra, pero evitemos consumirlas muy maduras porque nos causan problemas estomacales.

El banano es un sano alimento para los niños por su alto contenido de energía. También calma la fatiga y mejora los movimientos intestinales, pero no puede ser consumido por los diabéticos y los que sufren de insuficiencia renal y para aquellas personas que luchen contra la obesidad.

Lo ideal es consumir los alimentos lo más natural posible. Es decir, que entre menos sea el proceso por el que pasen de la planta a la boca, mejor.

El proceso digestivo se ve beneficiado con una buena dieta diaria.

Para comer bien debemos conocernos primero, analizar lo que estamos consumiendo y cómo. Pero como todos somos diferentes, debemos consultar a una nutricionista que nos ayude a descifrar nuestro organismo.

ERRORES ALIMENTARIOS

Omitir el desayuno: Al hacerlo, estaremos tan hambrientos a la hora de la comida y de la cena que será imposible que no nos excedamos comiendo y al final del día habremos ingerido mas calorías de las que normalmente habríamos tomado si hubiéramos desayunado comúnmente.

Consumir complementos: Muchas comidas vienen ya fortificadas con nutrientes naturalmente. Esto puede hacer que tomar suplementos sea redundante, e incluso hacer que exceda el nivel seguro de ingesta de nutrientes. Cuando vayamos al médico con alguna complicación, tener en cuenta esto para relacionarlo.

Siempre lo mismo: Si cuando salimos tarde de la oficina o estamos solos en casa comemos lo mismo por no tomarnos el tiempo de inventar algo nuevo, no sólo caemos en la rutina sino que no proveemos a nuestro cuerpo de todos lo nutrientes que necesita. Cambiemos algunas veces.

Demasiados líquidos: Nos tomamos un café con leche en la mañana, un licuado después de hacer ejercicios y un jugo antes de la cena. Total de calorías bebidas: ¡900! Con líquidos no nos sentiremos saciados y acabamos comiendo igual.

Comprar el aceite adecuado: Los aceites aportan ácidos grasos esenciales para la salud, pero a veces compramos aceites que no nos convienen por sus altas calorías. Hay que preferir los aceites vegetales, como oliva, raps, canola, soya, maravilla o maíz.








 
 


COPYRIGHT © 2007 EL HERALDO LTDA. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

Prohibida su reproducción total o parcial, asi como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de EL HERALDO.COM.CO