Por Armando Ruiz Lugo Llegó a la entrevista con un jean desteñido, una blusa blanca y ajustada. No estaba vestida como toda Barranquilla la conoce. No tenía el cabello recogido, ni llevaba puesto un disfraz de cumbiambera, de congo o garabato. Acababa de salir de su trabajo de locutora en La Reina 100.1.
Además de su trabajo de Dj en esa importante emisora, Katina Pugliese fue, en repetidas ocasiones, soberana de varias fiestas en el Atlántico. Participó en el Reinado del Mango, de la Flauta de Millo, del Sirenato Departamental de la Cumbia y del Merecumbé, entre otros. “Esto no se trata de tener las coronas que más puedas, es demostrar que te apasiona la cultura. En realidad lo que me gusta es la esencia cultural”, sostuvo.
La Reina del Carnaval de la 44 se encontraba preocupada y tensa el día de su coronación. Sabía que al mismo tiempo se desarrollaban otros eventos que le podían mermar asistencia a su certamen. “Afortunadamente, me equivoqué, vi mucha gente y todo salió bien”, aseguró.
Katina se preocupa por todas las cosas que hace. Asegura que ser la soberana de las fiestas de la 44 es toda una responsabilidad, y que sus actividades van más allá de un simple compromiso y se convierten en una exigencia. “Todos los días se debe estar en el rol de Reina”, dijo. Su día a día también es exigente. Se levanta a las 3 y 30 de la mañana, la recogen a las 4 en su casa en Soledad para estar puntual a las cinco en la Emisora. Para ella, el amanecer se convierte en la puerta de entrada a un día exigente y agitado. “El semestre pasado, apenas terminaba en la Reina 100.1, me iba a la universidad a recibir clases. Luego iba al Canal 23 para hacer cualquier trabajo por presentar. Regresaba a la emisora y finalmente llegaba a mi casa como a las diez”, explicó.
El Carnaval de la 44 también será un reto importante en la vida de esta estudiante de Comunicación Social en la Universidad Autónoma del Caribe. Sin embargo, el miedo y la angustia no la desconcentran, y su meta principal es seguir dándole toda la alegría posible a la gente en las festividades que se aproximan.
En la vida de Katina no todo es presentaciones, cumbia, bailes y desfiles. Su ambición como profesional es trabajar fuertemente en el periodismo escrito. “Este año termino mi carrera, y escogí el énfasis político y económico. Mi estadía en la Reina es un paso gigante, pero tengo la ilusión de experimentar en prensa”, señaló. Otro de sus sueños es representar al Atlántico en el Reinado Nacional del Folclor en Ibagué. Por ahora sus ojos solo están puestos en el derroche y la alegría que se va a esparcir a lo largo de la carrera 44. “El fin principal de mi reinado, y todos los que hacemos parte de esta fiesta, es seguir cultivando la tradición. Mi eslogan es: Carnaval de la 44 es pura tradición”, precisó.
Hace tan solo unos meses, los amigos y compañeros de Karina le insistían en que la tarea de ser Reina de la 44 iba a ser ardua y difícil. Pero, como siempre, persistió y siguió sus instintos. La prueba de que su empeño valió la pena es que su coronación contó con una masiva asistencia de alegres espectadores.
Fotografía y producción: Emilio Yidi Maquillaje: Moisés Gallo Vestido de congo y accesorios: Diana Rolando Vestuario: Roger Roys Agradecimientos: Tajamares del Caribe Restaurante Bar.
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