Esta frase quedó convertida en una especie de máxima debido a una serie de acontecimientos sucedidos en el marco de estos eventos que se convirtieron en las principales noticias de ese día o del siguiente al que se desató.
O ¿quién no recuerda el escándalo de la candidata que era casada y estaba encinta? ¿O el de la niña que se presentó con certificados de estudios falsos demostrándose así que no había cursado el tercer grado de educación media cuando se presentó como bachiller?
Eso por nombrar solo un par de casos. Y ni hablar de los escándalos que han protagonizado candidatas una vez culminado el concurso. Escándalos que le valieron a más de una desvinculación con el concurso a pesar de que algunas de ellas fueron finalistas.
Pero algunos de los casos bochornosos no han sido protagonizados por las reinas sino por algunos miembros de las comitivas, por los diseñadores o maquilladores de éstas.
Y este año no podía ser la excepción, y quien se quiso hacer notar en esta materia fue la primera dama del departamento de Caldas, María Teresa Londoño, quien prendió un verdadero ‘conato’ de escándalo cuando dijo ante un medio radial que la gobernación no apoyaba a la candidata de esa sección del país y que por tanto ella no debía estar en Cartagena.
“Con tantos problemas sociales que tenemos en el Departamento, mal haríamos en gastarnos esa platica que puede servir para ayudar a muchas personas que necesitan del respaldo oficial”, dijo la esposa del Gobernador tras afirmar que Valentina Uribe Llanos, señorita Caldas, no contaba con el visto bueno del Comité de Belleza de su departamento, ni con el de la Gobernación ni de la Industria Licorera que es la patrocinadora oficial de las reinas que por ese departamento, van a Cartagena.
Y se armó la bulla en los medios de comunicación que empezaron a especular sobre la permanencia o no de la bella manilzalita en el reinado.
Pero las pretensiones de la esposa del Gobernador no hallaron eco alguno, pues el mismo presidente del certamen, Raymundo Angulo le salió al paso a esas declaraciones y dijo que la niña sí era bienvenida al reinado y que ella no necesitaba del respaldo de las personas y entidades mencionadas por la señora Londoño.
Al final la misma reina de Caldas, en rueda de prensa autorizada por el concurso, dio la cara, puso fin al escándalo y siguió su participación en el reinado.