El Magdalena está de fiesta. La coronación de Taliana Vargas Carrillo como la mujer más bella del país desbordó anoche la alegría de sus habitantes y despertó entre todos un sentimiento de apego y pertenencia por su terruño.
Sin apartarse ni un instante del televisor, los magdalenenses, y especialmente los samarios, vieron cómo por fin la esquiva corona se quedó en casa.
Por eso, una vez el jurado falló, la gente alborozada salió de sus viviendas y las bocinas de muchos carros sonaron por las calles de Santa Marta. “Ya era hora”, dijo el alcalde José Francisco Zúñiga Riascos, quien junto con su esposa Rosa Cotes, a la distancia, animaron el desempeño de su coterránea.
Pasada la medianoche, una caravana de vehículos seguía recorriendo la ciudad de Santa Marta festejando el reinado de Taliana María Vargas. Foto Isaías Cárdenas
“Desde un comienzo fue la favorita, por eso no nos causó sorpresa este triunfo”, expresó el mandatario local.
Destacó de la soberana su porte, elegancia, belleza y cultura. “Una mujer de calificación 10”, precisó.
El triunfo de la samaria Taliana Vargas es el primero que el Magdalena obtiene en el máximo evento de la belleza del país. En dos ocasiones estuvo a punto de coronar a dos exponentes de la belleza nativa, pero hubo que conformarse con el virreinato. Ellas fueron la samaria Yolanda Noguera Ramírez, en el año 1936 —certamen en el que la ganadora fue la cucuteña Leonor Duplat Sanjuán—, y la banqueña Rocío Luna Flórez, en el año 1982, evento donde la bogotana Julie Pauline Sáenz se alzó con la corona. Al año siguiente, Rocío Luna fue elegida como la segunda mujer más bella del mundo.
En el pasado reciente, año 2002, Clara Inés Martínez Aarón, representando a Santa Marta y a quien pocos tuvieron como una opción, logró el título de primera princesa, por debajo de la cartagenera Isabel Sofía Cabrales, virreina, y la santandereana Diana Lucía Mantilla, la reina.
Estas habían sido las participaciones más sonadas por el Departamento y la ciudad. Hoy, en la versión 2007, se logra el objetivo con Taliana Vargas Carrillo, y con ello un aliciente para una región estigmatizada por factores políticos y hasta deportivos.