Con la significativa abstención del Ministerio del Medio Ambiente, el Gobernador del Atlántico y el delegado del Presidente, el Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, CRA, eligió el pasado martes al Director encargado de esa entidad.
Como lo conoce ampliamente la opinión, la CRA ha tenido una historia reciente bastante accidentada, signada por numerosos escándalos en los cuales han estado comprometidos cuantiosos recursos públicos.
En realidad, esa Corporación no ha tenido suerte con quienes han estado al frente de sus destinos. Como se recuerda, el ex director Raúl Tarud fue destituido de ese cargo por la Procuraduría General de la Nación e inhabilitado once años para ejercer funciones públicas.
En el caso de Thonny Palencia, a quien se le reconoce que venía desempeñando una buena labor ajena a intereses politiqueros, le fue anulada su elección por fallas procedimentales.
El vacío que se produjo entonces en la Dirección de la CRA fue aprovechado por la politiquería para volver por sus fueros con la elección truculenta de su sucesor, quien hoy se encuentra suspendido por la Procuraduría mientras se adelanta una investigación a sus actuaciones.
La suspensión se produjo a instancias de la Procuraduría Regional y del Programa Presidencial Anticorrupción, para evitar que se repitieran las actuaciones objeto de la indagación, pero, ante todo, porque se pudo corroborar que el funcionario estaba entorpeciendo el proceso que se le adelanta.
Es decir, para evitar que aprovechara su permanencia en el cargo y obstaculizara así la investigación que se le sigue, el Ministerio Público decidió alejarlo del cargo por un período de tres meses.
“Hay suficientes elementos de juicio, serios y profundos, para aseverar que, de permanecer en el cargo, el doctor Pérez Júbiz podría no solo interferir en la investigación (...) sino que también puede seguir persistiendo en la reiteración de las faltas utilizando la contratación pública a través de convenios con entidades no gubernamentales”, dijo la Procuraduría en su providencia.
Ante esa situación, la sana lógica indicaba que quien se hiciera cargo de la dirección de la CRA fuera alguien que reuniera el consenso de los miembros del Consejo Directivo.
Lamentablemente no fue así porque, como ya lo mencionamos, el Ministerio del Medio Ambiente, el delegado del Presidente y el Gobernador se abstuvieron de votar en la elección de quien resultó finalmente escogido, Benny Daníes Echeverría.
La situación de la CRA es altamente preocupante. Así lo confirmó la funcionaria de ese Ministerio que estuvo como directora interina, quien en el informe de su comisión ratificó las irregularidades que se presentan en su manejo, denunciadas en su momento por este diario.
Todos estos antecedentes nos obligan a estar muy atentos con la labor que adelantará en los próximos días el director encargado, al tiempo que esperamos que la investigación que sigue la Procuraduría en su seno no se vea entorpecida bajo ninguna circunstancia.
Mientras transcurren estas diligencias no dejamos de lamentar la suerte de una institución que por sus objetivos y recursos de que dispone está llamada a jugar un papel muy importante en el desarrollo del Departamento y en la protección de su medio ambiente.
Infortunadamente, ha sido presa de la politiquería y de los malos manejos administrativos y financieros, sin que además haya habido ninguna sanción política contra quienes, en su momento, promovieron y prohijaron la elección del director actualmente suspendido.