Orlando Cabrera, campocorto colombiano de los Medias Blancas de Chicago.
Por JUAN CARLOS DÍAZ M. y NILSON ROMO MENDOZA Las actuaciones de Orlando Cabrera y de Édgar Rentería en la Grandes Ligas en los últimos años han servido para que los ojos de los scouts del béisbol organizado se posen sobre el talento de la pelota caliente colombiana.
De seguir las cosas como van, con el fortalecimiento del béisbol profesional, el mejoramiento de la infraestructura y más inversión, dentro de cinco o seis años, Colombia podría tener cerca de 20 peloteros jugando en las Ligas Mayores.
De eso no hay duda. Los pasos que ha dado el Team Rentería, organizador de la pelota caliente rentada, y el crecimiento de los clubes y escuelas de las ligas de Atlántico, Bolívar, Sucre y Córdoba se suman al ‘boom’.
En el caso de Cartagena, sus potenciales peloteros llevan una ventaja sobre el resto de la Costa. Además de la tradición histórica, Cartagena sigue siendo el corazón del béisbol en la región y el país.
“Nosotros no podemos negar que en Cartagena hay más hambre para jugar pelota. Se juega sin pretensiones”, dice Erika Crissón, presidenta de la Liga del Atlántico.
Una cifra contundente: por cada 70 mil habitantes en La Heroica hay un campo. En Barranquilla, por cada 450 mil hay un escenario.
El campo de juego del mítico Once de Noviembre en Cartagena, y los campos menores de los barrios Los Caracoles y ‘Mono’ Judas (templo del béisbol infantil), son escenarios que han servido de sede para el semillero de niños y jóvenes en desarrollo.
En Barranquilla, los estadios menores ‘Guillermo Muñoz Charris’, contiguo al Tomás Arrieta, Pequeñas Ligas en Bosque del Norte, La Magdalena y La Victoria concentran la actividad.
En Sucre, escuelas como Los Traviesos exhiben un trabajo silencioso y con las uñas, que a la vez han mostrado en torneos nacionales que se puede sacar talentos. Y dos frutos de Sincelejo son los peloteros de los Medias Blancas de Chicago, los hermanos Héctor y Luis Acuña.
Montería sigue siendo un ejemplo de escuela con peloteros infantiles. Su protagonismo en los torneos nacionales menores es una invitación a fortalecer sus categorías siguientes. Por eso Édison Rentería, presidente del Team Rentería, valora a estas dos ciudades y afirma que el futuro del béisbol profesional está en apoyarlas. “En la medida que desde Barranquilla y Cartagena les ayudemos, todo el béisbol ganará. A mayor competencia mejor calidad”.
En total son 57 los jugadores colombianos firmados al Béisbol Organizado, de los cuales dos están en Grandes Ligas (Orlando Cabrera y Édgar Rentería), y tres están a un paso. Dos de ellos incluidos en el roster para los campos de entrenamientos, que comenzaron la semana pasada, para la temporada 2008. Son ellos, el cartagenero Emiliano Fruto con los Diamondbacks de Arizona, y el de Sincerín, Bolívar, Ernesto Frieri, con los Padres de San Diego.
Como invitado está el catcher cartagenero Jair Fernández, de los Marineros de Seattle.
Terminaron el año pasado en triple A Yamid Haad, Jolbert Cabrera y Jorge Cortés. Seis en Clase A Ronald Ramírez, Jair Fernández, Julio Santiago, Reynaldo Rodríguez y Donovan Solano. El resto jugó en la rockie-league.
La gran mayoría de los peloteros fueron firmados como infielders y lanzadores, pese a que por historia Colombia es un país de campocortos.
Lo que sí es cierto es que Colombia ha mostrado grandes progresos en el béisbol, sobre todo en las categorías menores. La historia registra más de diez títulos panamericanos en Preinfantil, Infantil y Prejunior.
Durante los meses de diciembre y enero, a Cartagena llegaron scouts de equipos como los Yanquis de Nueva York, Mets de Nueva York, Medias Blancas de Chicago, Azulejos de Toronto, Padres de San Diego, Rays de Tampa, Marineros de Seattle, Bravos de Atlanta y Astros de Houston.
Una de las reflexiones que hace el abogado Fredy Aycardi, cartagenero que trabaja con una oficina de licenciados y representantes del béisbol mayor, es que se necesita mejorar el nivel de los cazatalentos en Colombia. “Que se capaciten. Tengan mayor actividad, más horas de trabajo para que adquieran más poder de decisión”.
Con la firma del pitcher bolivarense Julio Teherán, de 17 años, a los Bravos de Atlanta y como la segunda firma más costosa del año pasado en el mundo, los scouts se están preguntando: ¿Qué es lo que tiene el béisbol de nuestro país?
Este año se firmó el primer lanzador para los Yanquis en Barranquilla. José Quintana, con la asesoría del scout colombiano Luis ‘Mello’ Sierra, estampó su nombre en una de las mejores organizaciones.
La firma de Quintana ha sido considerada como uno de los buenos síntomas para el béisbol en la Arenosa. “Y habrá más. Estamos mirando otros talentos y en marzo podrían darse”.
Sierra tiene claro que Colombia tiene nivel para tener otros como Édgar Rentería y Orlando Cabrera. “Lo que nos hace falta a todos en la Costa es más desarrollo. Que los peloteros nuestros jueguen más seguido.
No paren. Esto les permitiría llegar a las ligas paralelas en Venezuela o República Dominicana con una mejor forma y no se retrasen en su desarrollo. Creemos que los nuestros tienen tanto talento como los dominicanos o venezolanos”.
Donovan Solano, el beisbolista barranquillero que más ilusiona para llegar a la Gran Carpa con los Cardenales de San Luis.
LISTA DE PELOTEROS EN ACCIÓN Medias Blancas de Chicago: Orlando Cabrera (campocorto), Ronald Ramírez (lanzador), Luis Acuña (infielder), Luis Sierra (infielder), Julio Alcalá (infielder), Jaime Del Valle (receptor), Héctor Acuña (infielder).
Tigres de Detroit: Édgar Rentería (campocorto) y Juan Lozano (lanzador).
Rojos de Cincinnati: Jolbert Cabrera (utility), Reynaldo Albino (lanzador) y Alberto Restrepo (receptor).
Indios de Cleveland: Yamid Haad (receptor).
Diamondbacks de Arizona: Emiliano Fruto (lanzador).
Padres de San Diego: Néstor Frieri (lanzador), Yesid Salazar (lanzador), Eric Ojeda (lanzador), Kelvin Acosta (infielder), Javier Díaz (lanzador), Deiber Sánchez (lanzador) y Herlin Mozo (lanzador).
Yanquis de Nueva York: Reynaldo Rodríguez (outfielder) y José Quintana (lanzador).
Marineros de Seattle: Julio Santiago (lanzador), Marwin Vega (lanzador), Jair Fernández (receptor), César Del Río (receptor) y Yidid Batista (campocorto).
Astros de Houston: Ronald Ramírez (campocorto), Carlos Ladeuth (lanzador), Steve Brown (outfielder), Ricardo Mendoza (lanzador), Ricardo Bonfante (infielder), Dayan Díaz (lanzador), Danilo Del Río (lanzador) y Hernán Pérez (lanzador).
Piratas de Pittsburgh: Óscar Rodríguez (lanzador), Henry Henry (infielder) y Johnatan Lozada (infielder).
Reales de Kansas City: Sugar Ray Marimón (lanzador).
Medias Rojas de Boston: Jorge Luis Rodríguez (lanzador) y Randy Consuegra (lanzador).
Cardenales de San Luis: Donovan Solano (campocorto), Andrés Rosales (lanzador), Gustavo Martínez (lanzador), Julio Maza (lanzador) y Álex Castellanos (outfielder).
Gigantes de San Francisco: Carlos Willoughby (infielder) y Manuel Cabezas (lanzador).
Mets de Nueva York: Roger Figueroa (lanzador).
Bravos de Atlanta: Andrewis Martínez (infielder), Miguel Teherán (infielder) y Julio Teherán (lanzador).
Nacionales de Washington: Johnatan Solano (receptor).
Rays de Tampa: Wilton Noel (lanzador), Junior Blanco (lanzador) y Orlando Cabrera Hernández (lanzador).
Cachorros de Chicago: Jorge Cortés (outfielder) y Dumas García (lanzador).
Javier Díaz Morales, de los nuevos talentos firmados en Cartagena.
A RITMO DE CHAMPETA Javier Díaz Morales, de 17 años de edad, 1,83 de estatura y 91 kilos de peso, fue uno de los jóvenes prospectos que fueron firmados para el béisbol organizado, específicamente para los Padres de San Diego en calidad de lanzador.
Díaz Morales, conocido en su barrio como ‘El coloraíto’, vive en Villa Rosita y cultiva la pelota chica desde los 9 años de edad en la escuela de Nelson Blanco.
Aunque al principio jugó como tercera base y receptor, después de los consejos que le dio Édinson de Ávila, probó suerte como lanzador y comprobó que su recta llegaba a las 90 millas.
Javier, como los otros jóvenes que tomaron el béisbol como su principio de vida y que están a las puertas de las Ligas Mayores, aprendió que en la disciplina está la clave para triunfar.
“Mi madre Mireya Morales me ha apoyado desde niño y ella me ha inculcado importantes valores para poder ser alguien en la vida”, señaló.
De lo contrario, afirma, “estaría en el perreo”.
“No voy a negar que me gusta la champeta, pero le saco el cuerpo al picó y al vicio jugando béisbol”, subrayó.
Así como Díaz, los otros jóvenes dicen estar dispuestos a entregarlo todo en los campos estadounidenses o en los equipos filiales en el Caribe, para poder emular a Rentería y a Cabrera, ídolos en cualquier estadio norteamericano.
El cazatalentos venezolano César Suárez, quien trabaja para los Yanquis de Nueva York, aseguró que Colombia será el ‘boom’ dentro de cinco años, y que en 2008 se firmará a más de diez peloteros.
“Existe un biotipo excelente. El objetivo que nos hemos trazado es el de captar los talentos para que hagan parte de nuestra organización. Hay un grupo de diez peloteros con cualidades excepcionales, como Jonathan Barrios, Javier Díaz, Geovani Urshela, Álvaro Blanco, Luis Peterson y Eduardo Cabrera”.
Suárez fue enfático en afirmar que “si se abren más academias del Béisbol Organizado y la Liga de Bolívar mantiene su trabajo, se dispara todo y hay evolución. Porque aquí en Colombia hay talento”.