El Cari prestará cuidados intensivos ‘inteligentes’
El neurocirujano Ricardo Feris asegura que esta es la primera UCI en contar con la monitorización en línea.
Por Iván Bernal Marín Foto Aleidys Coll
En el techo de cada una de las 20 habitaciones habrá una cámara tipo domo, que abarca 360 grados. Registrará la imagen de los pacientes y la transmitirán en vivo a dos enormes páneles en el centro de la unidad, que serán monitorizados las 24 horas.
Ese video, acompañado de los signos vitales y los parámetros de la atención clínica, será emitido en directo por una página de Internet, que podrán revisar los médicos desde cualquier computador en cualquier lugar del mundo, eso sí, mientras tengan una conexión rápida.
Esa no es la única peculiaridad por la cual se denominará inteligente la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) que empezará a operar en el Hospital Cari en los primeros días de noviembre.
Es solo la más vistosa de la extensa gama de posibilidades que enumera el neurocirujano Ricardo Feris, jefe de neurocirugía de la institución de la red pública departamental, mientras camina entre las habitaciones recién pintadas de blanco, con molduras todavía forradas de hojas de periódico para evitar las manchas.
La UCI inteligente será la primera en la Costa Caribe y el país en contar con estos avances tecnológicos integrales, afirma Feris. Agrega que su puesta en funcionamiento implicará un adelanto descomunal para reducir el error humano y aumentar la seguridad de la atención.
Supondrá, además, un incremento en la oferta de camas disponibles para este tipo de servicios, destinados a los pacientes que requieren atención intensiva por su grave estado, sea causado por enfermedades delicadas o urgencias, con posibilidad de severas complicaciones que comprometen la vida.
Esta UCI tendrá vocación neurológica, es decir, que contará con equipos especialmente diseñados para el manejo de casos de trombosis, infarto y tumores cerebrales, malformaciones arteriovenosas y aneurismas. Sin embargo, también estará abierta para atender a otros pacientes.
Los ventiladores, por ejemplo, se irán adaptando a la función pulmonar del paciente a medida que evoluciona, por lo que no será necesario intervenir para ir ajustándolos.
Es uno de los datos que quedará grabado en video, y que los médicos podrán consultar en línea con expertos del mundo y el director científico de la UCI, que contará con una oficina “dentro del área de combate”.
Si suena una alarma, podrá ampliar la imagen del paciente y ordenar la atención que necesite desde su puesto de comando frente a las pantallas, que asemeja el de una nave de ciencia ficción, con una tripulación médica en 6 cubículos con computadores a su lado.
Ventajas de la ciencia para atender mejor a los costeños más pobres, que llegan al Cari.
DESDE LA MISMA PUERTA
La UCI contará con los servicios que requiere dispuestos estratégicamente adentro: como un depósito de drogas con espacio para preparar mezclas, o la sala exclusiva para residuos. Una de sus grandes innovaciones es que a la familia de cada paciente se le asignará un ‘locker’ con una llave y una bata, en un área paralela acondicionada con lavamanos para la higiene previa a la visita.
Además habrá un pasillo con entradas directas a las habitaciones, de forma que no tengan que recorrer el área médica. Los médicos tendrán que digitar una clave para acceder a revisar a sus pacientes en línea, y no podrán modificar por computador sus parámetros. Sus órdenes deberán ser ejecutadas por el cuerpo médico de la UCI, para evitar a los ‘hackers’, explica Feris.
SUPLIRÁ UNA NECESIDAD
Cerca de 1.500 pacientes que requerían UCI tuvo que rechazar el Cari en 2008 porque tenía copadas las 20 camas que tiene hoy, señala Feris. A corte de ese año en Atlántico había un reporte de 454 camas habilitadas, la mayoría en clínicas privadas.
El neurocirujano sostiene que por eso es tan importante contar con la unidad, y que no hay duda de que será viable. Así mismo, hace parte del contrato de 12 años que tiene suscrito el Hospital con el operador privado Timed, encargado del área de neurociencias.
Al término, los equipos serán propiedad del Cari, así como la operación plena del servicio. Feris calcula que este nuevo espacio, que tendrá dos camas especiales aisladas para pacientes infecciosos, generará unos 80 empleos directos.