Carnaval con tus mascaras fugaces lentejuelas de sueños e ilusión, tan efímeras como luces de un castillo de fuegos fatuos, de solo una ocasión.
Brillan cual sol de luz esplendoroso, suben al cielo con brillo en borbotón, con el asombro de quienes lo contemplan y con las notas de una breve canción.
Así es la vida, así, sueños humanos que nos deleitan y brindan emoción. pero que luego nos dejan el vacío, nos dejan la tristeza nos dejan frustración.
Carnaval de la vida, te conozco! No me engañas con tu gran esplendor. Se que llegas con bellas mascaradas Se que acabas y dejas el dolor.
Tras tus pasos llega siempre la cuaresma, tras tus sueños, cenizas de ilusión que se duermen con un sabor de muerte y despiertan con la resurrección.