En hechos aislados, Manuel Del Cristo Arrieta Mercado y Mónica Escorcia Contreras, murieron electrocutados, al parecer, cuando manipulaban electrodomésticos en sus viviendas y hubo una sobrecarga en el fluido eléctrico.
El primer caso que se registró fue el de Manuel Arrieta, de 39 años y residente en la carrera 9D número 72A-28, del barrio El Bosque.
De acuerdo con lo expresado por sus familiares, Manuel quiso desconectar la acometida de energía de su casa, durante el pasado sábado en la tarde, cuando llovía, porque notó que se estaba subiendo el voltaje. Temía que se le dañaran sus aparatos. “Manuel agarró los cables para halarlos y dejar la casa sin luz. Ahí quedó pegado”, contó uno de sus familiares.
Tras recibir la fuerte descarga, el hombre, dedicado a las labores de plomería, fue trasladado hasta las dependencias del Hospital Nazaret y allí murió aproximadas las 7:40 de la noche.
Ayer domingo, a escasos metros de distancia de la vivienda de Manuel, resultó lesionada de gravedad Mónica Escorcia, de 27 años.
Según testigos, la mujer quedó “pegada” a su nevera cuando trató de sacra un vaso de agua.
Mónica, quien estaba esperando bebé, también fue trasladada por sus familiares hasta la Clínica San Ignacio, en el centro asistencial murió a las 10:30 de la mañana.
Habitantes del Barrio El Bosque culpaban a la Empresa Electricaribe por las constantes fallas en el servicio. Estos coincidían en que cada vez que llueve hay ‘sube y baja’ en el servicio, y a cada rato se les “va la luz”. KD