Vistiendo una camiseta y un gorro del Junior fue sepultado ayer Luis Miguel Caballero Noriega, el ‘sereno’ asesinado de dos balazos el pasado viernes en la noche, en la carrera 32 entre calles 41 y 42, barrio Chiquinquirá.
La víctima, de 36 años y conocida como Niñirri, empezaba su turno de vigilancia en ese sector cuando fue interceptada, a las 10:50 p.m., por dos sicarios en una Yamaha negra. Le propinaron un tiro en el cuello y otro en la espalda.
Al escuchar las detonaciones, la mujer del celador, Emileys Insignares, salió corriendo de su casa, cerca al lugar del atentado, pensando que algo malo le había ocurrido a su marido.
Encontró a Luis Miguel sangrando y tirado en la calle. De inmediato lo llevó en un taxi al Hospital General de Barranquilla, pero cuando llegó al centro asistencial los médicos de turno le dijeron que había llegado sin vida.
Homenaje. Decenas de familiares y amigos del occiso, la mayoría de ellos fieles hinchas del Junior, como lo era él, le rindieron un homenaje antes de darle cristiana sepultura en el cementerio Calancala.
Su ataúd, envuelto en una bandera del cuadro tiburón, fue paseado por la cuadra donde vivía y el sector que vigilaba diariamente desde las 10:30 p.m. hasta las 5 a.m., para mantener su hogar. VOG