Los habitantes del Suroccidente de Barranquilla vivieron su propio Carnaval desde los bordillos de las casas y sin pagar un peso.
El buen comportamiento del público, la alegría y el talento de cada bailarín hicieron del desfile del sábado en la tarde, un excelente espectáculo.
El alcalde Alejandro Char y la secretaria de Cultura, Diana Acosta, encabezaron el multicolor recorrido, que inició pasadas las 4 de la tarde, y el cual estaba previsto para las 3:30 p.m. La presencia del mandatario, quien iba bailando a ritmo de puya, llamó la atención de la gente y más de una asistente se lanzó a la calle para danzar con él y tomarse una foto.
De las 134 agrupaciones folclóricas que estaban previstas que desfilaran, participaron 50.
En el recorrido, que inició en la calle 74 con carrera 26 y finalizó en la cancha de Cevillar, se presentaron numerosos grupos de congo, siendo este la danza más interpretada, seguida de la cumbia.
Aunque en el evento carnavalero participaron adultos y niños, fueron los más pequeños quienes se robaban los aplausos de la gente al ver su empeño y actitud al desfilar. Por eso, fue común escuchar vivas para ellos.
Por su coreografía, vestuario y expresividad, los cumbiamberitos de San Felipe, la cumbiamba Las Cayenas, el grupo Son de Tambó, y el Congo Palmareño fueron los más aplaudidos.
Pero además de los danzantes oficiales, una comparsa espontánea surgió entre los asistentes: un grupo de niños del público aprovechaba cada vez que pasaba una comparsa para salir a bailar con ellos.
Con el desfile del sábado, el Carnaval del Suroccidente le llevó una vez más a la gente de esta zona, la alegría, las tradiciones y colorido de las fiestas de momo hasta las puertas de sus casas.