En el estudio publicado en la revista American Journal of Neuroradiology, el primero de este tipo, se comprobó que las personas de edad avanzada -pero físicamente activas- mostraron tener vasos sanguíneos cerebrales más saludables que aquellos colegas etarios sedentarios.
Los investigadores dirigidos por la doctora Elizabeth Bullitt, estudiaron el cerebro de 7 hombres y 7 mujeres de entre 60 y 80 años según publica la página periodismo.com.
Los sujetos fueron divididos en 2 grupos. El grupo que mantenía una actividad física elevada cotidiana -actividad aeróbica durante un mínimo de 180 minutos por semana durante los últimos 10 años- y de ‘baja actividad’ (que hacen menos de 90 minutos a la semana en cualquier actividad física).
Los sujetos aeróbicamente activos tenían los vasos sanguíneos más pequeños con menos tortuosidades que el grupo menos activo. Y esto los acercó, en su morfología, a los patrones de vasos sanguíneos de adultos más jóvenes.
Los especialistas aseguraron que los vasos sanguíneos cerebrales se vuelven más estrechos y tortuosas a medida que pasan los años, pero el estudio demostró que los cerebrovasculares, patrones de pacientes activos parecía ‘más jóvenes’ que los de sujetos relativamente inactivos. Los cerebros de estos pacientes tenían menos torceduras y curvas.
Este estudio sienta las bases para futuras investigaciones y determinar si la actividad aeróbica mejora la anatomía cerebral.