Declaran la muerte cerebral de Maribel, tras el entierro de su mamá
Por Iván Bernal Marín
“Cómo es que unos benditos médicos van a llevarse dos personas así, de una vez”. Marbel Álvarez solloza. Acaban de declarar la muerte cerebral de su hermana Maribel, que cumplía ocho días en coma tras una extracción de matriz en el Hospital General de Barranquilla.
Ocurre un día después del entierro de su mamá, Carmen Quiroz. Fue víctima de un infarto desatado por la angustia de ver a Maribel sin reacción, sobreviviendo gracias a aparatos, como lo registró EL HERALDO en su edición de ayer.
La Secretaría de Salud Distrital reporta en 2010 cerca de 40 quejas de casos similares, es decir, denuncias de presuntas negligencias médicas que están siendo investigadas.
Maribel se ha limpiado las lágrimas. Explica que su madre, 70 años, estaba “haciendo luto anticipado” por el drama que atravesaba su hermana, 47.
La anciana no aceptaba comida. No hacía más que preguntar cuándo se pondría bien su hija, la tercera de seis. Vivían juntas en una casa del barrio El Santuario. Eran amas de casa.
“Es como si hubieran esperado que falleciera la mamá para anunciarnos su muerte”, dice Oswaldo Quiroz, hermano de Carmen y tío de Marbel y Maribel, madre de tres hijos. Es uno de los más de 12 familiares que se lamentan de la doble tragedia, sentados a afueras de la clínica Altos de San Vicente.
“Acá trataron de salvar a Maribel, pero llegó prácticamente muerta por la negligencia que cometieron en el Barranquilla, en una operación que debe ser sencilla”, dice uno de ellos.
En la historia clínica de Maribel está consignado que le perforaron una arteria uterina en la histerectomía vaginal que le realizaron el lunes 1 de febrero. Sufrió una hemorragia interna y tuvieron que tajarle el abdomen. Descubrieron que la sangre alcanzó a invadir los pulmones y el cerebro. Desde entonces, la hospitalizaron y no despertó más, relata Marbel. El viernes Carmen tampoco volvió a despertar.
Los médicos de la clínica aseguraron que ya no hay nada que se pueda hacer por salvar a Maribel. Sus signos vitales disminuyen vertiginosamente. “Solo esperarán que su corazón deje de latir”, afirma Marbel, abrazada a una joven vestida de negro.
La Secretaría de Salud anunció que le tomará dos semanas comprobar si hubo un error médico en la atención que brindó el hospital público, como denuncian los familiares de Maribel Álvarez. Ellos están convencidos de que se cometieron una serie de descuidos, por tratarse de una paciente atendida por medio del Sisbén.
Luis Moscoso, secretario de Salud, revela que este tipo de quejas se vienen presentando indistintamente del estrato socioeconómico en la ciudad. “Nos preocupa que la mayoría de nuestras quejas se están centrando en actos médicos”.
Explica que una gran parte de las quejas se debe “no a que son atenciones inadecuadas, sino que son inadecuadamente comunicadas”. Se refiere a que muchos médicos no comunican oportunamente los riesgos que puede haber, ni los problemas cuando se presentan.
Otro caso en el Hospital.
Desde el 15 de enero de 2009, Doris Carvajalino y su familia vienen luchando para que el Hospital de Barranquilla les dé una explicación sobre la muerte de su hija Andrea, quien falleció horas después de dar a luz a su cuarto hijo. Medicina Legal revela que la matriz sufrió desprendimiento. “Mi hija después del parto estaba bien. Al día siguiente la encontré en cuidados intensivos. Horas después murió. Creemos que no la atendieron bien”, afirma Carvajalino.
Llamado de atención. La Secretaría de Salud Distrital lanzó ayer un llamado por un acto médico autónomo, pero responsable y humanizado, ante la preocupación que despiertan las constantes quejas que recibe por presuntas negligencias en las atenciones que se prestan en la ciudad. “El médico debe comunicar al paciente cada cosa que ocurra, y por qué ocurre. Debe soportar sus decisiones con base en evidencia médica”, precisa Luis Moscoso, a cargo de la dependencia.